MACHU PICCHU
- Evangelina Rodriguez Machado

- 3 mar 2018
- 4 Min. de lectura

El Machu Picchu es una de las maravillas mundiales, reconocido como uno de los mas importantes antecedentes de la historia latinoamericana, su importancia para el mundo contemporáneo se da ya que el 70% de su infraestructura se encuentra en estado original, solo imagina que la piedra que esta al frente tuyo tambien estaba frente a un indigena en el año 1500 o antes, es increíble!
Ahora estamos en Cusco, nuestro plan empieza cerca de las 6 de la mañana y termina al dia siguiente a las 10 de la noche, fueron los dias mas increibles y emocionantes de mi vida, realmente seguime en lo que te voy a contar.
Nosotros contratamos un tour con los servicios esenciales para llegar al gigante, hay muchas formas de llegar, primeramente debemos asegurarnos llegar a la base de la Central Hidroeléctrica, consiste en un viaje en bus durante 6 o 7 horas dependiendo del conductor y las condiciones del camino, es un trayecto bastante agotador y curvo, el paisaje es increíble junto con las estaciones en donde frenan para descansar unos minutos.
Una vez que llegamos a la base, cerca de las 3 de la tarde tenemos dos opciones, caminar unas 3 horas al costado de las vías del tren o tomar el expreso que nos deja en la base de la ciudad Aguas Calientes, para extranjeros el costo es alto y ronda los US$8 por persona la ida, nosotros nos fuimos caminando, empezamos en un costado y seguimos todo el camino hasta el final. Durante el recorrido hay indicadores y paradas para descansar en donde puedes tomar una bebida o comer, los precios son económicos y en el medio de la selva todo es bienvenido, lo particular de este camino es la cantidad de vegetación y selva que puedes encontrar a tu alrededor, las montañas tienen una altura tal que sirven de barrera natural de contención de la naturaleza.
La lluvia es inevitable, en nuestras tres horas de caminata solo nos llovió una hora y media como mucho, es agotador caminar en esas condiciones pero el entusiasmo no se acaba nunca asique seguimos. Al llegar a la ciudad nos ubicamos en un hotel que nos brindó la cena y nuestro guía nos explico que debíamos hacer al dia siguiente, la gran llegada al Machu Picchu.
Asi, descansamos y nos enlistamos, el horario de arranque es a las 4 de la madrugada, nuestro hotel nos dió un pequeño desayuno y aparte preparamos unas tortillas de huevo y avena para arrancar con energia.
¡AHORA SI!
Para todo siempre hay una alternativa confortable, existe un servicio de buses que por US$12 nos ahorran el tedioso camino hacia el Machu Picchu, claramente nosotros empezamos a subir, el camino consta de sucesivos escalones de piedra algunos mas altos y otros mas bajos que forman el conocido camino Inca, algunas piezas son originales y otras artificialmente colocadas, el camino hacia la entrada al monumento se encuentra a una hora de subida por esas escaleras, suele ser bastante agotador y si quizas la lluvia nos acompaña.
Una vez que llegamos al ingreso debemos localizar a nuestro guia, generalmente se diferencian por banderines o insignias, ahí estamos, a unos minutos de conocer el grande de latinoamérica. ¡ENTRAMOS! Nuestro primer paso fue en el sector rural, el Machu Picchu se encuentra dividido en dos grandes mitades, sector urbano y rural, solo una puerta divide las zonas.
Nuestro guía nos marcó toda la historia, los orígenes, fuentes, motivos y función del Machu Picchu, era un centro estratégico de protección, reinado y gobierno, el Inca era el supremo cuyo trabajo se fundió en labores de dirección militar y orden social. Los alrededores eran fronteras naturales para los enemigos y foco de visión periférica de todo el entorno, cuando los descubridores se topan con el Machu Picchu unos bastantes años mas tarde de la caída del imperio Inca, su ubicación fue difícil de especificar.
Paseamos, recorrimos y apreciamos la belleza del imponente lugar, una vez terminado el recorrido con el guia es posible ingresar una vez más de manera autónoma para sacar fotografías y visitar el lugar más esperado por todos los turistas, La casa del Guardian. El guardián era el más alejado de la ciudad, tenía una vista privilegiada de la civilización, es donde todos nos sacamos la clasica fotografia panoramica, para mi significó tanto llegar ahi que me detuve unos largos minutos a contemplar y admirar la inmensidad, es impresionante, quienes adoren la historia y las culturas se sentirán emocionados y atrapados por cada detalle dentro del parque.
Nos quedamos un largo rato sacando fotografías y hablando con la gente, es hermoso sentir la conexión con personas que sienten la misma fascinación por las culturas. Al final, tuvimos que salir del parque, la bajada por los escalones fue mas sencilla, apenas demoramos la mitad del tiempo.
Una vez en la base debíamos volver cuanto antes a la Central de Hidroeléctrica , alli tomariamos nuestro bus de vuelta a Cusco. Fue mucho mas agotador que antes, nuestros cuerpos mal comidos, con pocas horas de sueño, con un clima molesto y cansador pero aun asi con entusiasmo y alegria de haber estado en un lugar milenario.
En mi sincera apreciación, la visita al Machu Picchu fue un cambio energético en mi eje natural, me dió una vuelta necesaria a la realidad y un nuevo punto de vista humanista en mi haber de experiencias. Disfrute muchisimo el camino y la exigencia física, la amenaza de fatiga y la increíble sensación de satisfacción de llegar al final.
Perú sin fin.

Comentarios